
Vinos · 5 min de lectura
Ladera norte: porque la altitud cambia el vino
Un mismo valle, dos orientaciones, dos vinos que no podrían confundirse.
En algunas sierras vitícolas del interior peninsular, un mismo valle puede producir uvas completamente distintas según la orientación del bancal. La ladera sur madura antes y da más fruta madura. La ladera norte, más fría, más lenta, más tardía, es la que interesa cuando lo que se busca es tensión, no potencia.
La amplitud térmica entre el día y la noche en altitud es el verdadero motor de esa tensión: los azúcares avanzan con el calor del día, pero los ácidos y los aromas se conservan gracias al frío nocturno que baja desde la sierra.
Ningún enólogo puede fabricar esa amplitud térmica en bodega. Solo puede elegir, con mucho cuidado, en qué ladera exacta plantar, y después esperar a que la montaña haga el resto del trabajo.