
Lifestyle · 4 min de lectura
Un verano de sal y vino rosado
Las conservas de costa y los rosados frescos comparten estación, y comparten mesa.
Hay una estación en la que las conservas de costa (anchoas, mejillones en escabeche) y los rosados de maceración corta parecen escritos por la misma mano: todos frescos, todos salinos, todos pensados para beberse y comerse rápido, sin ceremonia.
No hace falta una ocasión especial para abrir una de estas botellas. Hace falta, como mucho, una mesa exterior, algo en conserva y la disposición de no mirar el reloj durante un par de horas.